Como una sombra inerte
más allá,en el misterio insoportable,
en un oscuro precipicio
que se eleva hasta las nubes,
como un gigante monstruo en el espejo
o un pensamiento perdido al ras del suelo
y más negro aún o más blanco
según se mire.
Como una maza caída de golpe en el vacío
partiendo el eje de la tierra
o como una estrella suave
en la nulidad inmensa
olvidada en el absoluto.
Oigo el alarido de la lombriz
dentro del estómago del hombre helado
convirtiéndolo en una bomba paralizada
a punto de congelar todo a su paso.
Como una nada larga
que traga a uno sin más
más allá del bien y del mal
sin inmutarse.
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