Más allá de esta envoltura que me apelmaza
y me deja como un trapo arrugado,
más allá del pasto de putadas y de momias,
despúes de que el corazón haya perdido la cabeza,
después de esta fiebre y este incendio.
Más allá de la nocturnidad que me cubre
de negrura hasta el tuétano ,
despúes de esta leche amarga pudriéndose
en los huecos de mi espalda,
más allá de la amenaza de puñaladas
estoy yo como el patrón de mi barco,
el dios de mi pueblo,el señor de mi casa.
Más allá de este inpenetrable océano,
en el reino de mi alma
mis dedos se afilan hacia el cielo.
Aun sometido al acero
o arrojado sobre el polvo
soy el amo de mi destino,
mi mano crea universos.
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