Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Saboreaba un asado
regado con un buen vino,
cuando llegó mi vecino:
por la puerta había pasado
y el olor le había gustado,
así que entró sin tardanza
queriendo llenar la panza,
y sin vergüenza me dijo:
-Vengo a pedirle cobijo
y a compartir la pitanza.
...y compartir la pitanza en el momento adecuado
no se ve como pecado
si está vacía una panza.
A veces, con poco alcanza
si lo hacemos con amor.
Con cuchillo y tenedor
se ganaron mil batallas.
Siempre es cosa de canallas no tratar de ser mejor.