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Y ya lo encuentro excesivo,
para qué voy a escribir
si no hay ganas de vivir
la verdad, me desmotivo.
La verdad, no es de recibo
corregir tantos poemas
y sumergirse en problemas
solo por literatura,
porque La Verdad: no hay cura para poetas sin temas.
Para poetas sin temas
tengo yo algunos consejos:
puedes revisar los viejos
o escribir nuevas pamemas
bajo el nombre de poemas.
Si no se te ocurre nada
consúltalo con la almohada
y si tampoco resulta
la enciclopedia consulta y elige al vuelo una entrada.
Y elige al vuelo una entrada,
pero pasa que en Madera
alguien deja a su manera
la apertura a quien le agrada.
Y por eso es que a la almohada
no precisa consultar,
ya que el verso al terminar
marca la pauta del tema,
y si eso causa problema,
pues entonces ya ni hablar.
Pues entonces ya ni hablar,
y si lo hago es tan solo
intentando seguir el bolo
a una indirecta sin par
que percibí como a propia
o bien estoy en la inopia
y no sé bien razonar.
¡Y ya lo encuentro excesivo! Entendí bien la indirecta, mas soy un alma imperfecta y me gusta como escribo. Ya sé que no es de recibo escribir de guarrerías, no deben las poesías tocar temas del follar, mejor lo voy a dejar y vuelvo a las cosas mías.
Y vuelvo a las cosas mías,
ya que también me compete
por escribir de ribete
diciendo cosas impías.
Y por esas herejías
que han provocado escozor,
estimo que es lo mejor
hacer mutis, me levanto,
debido a que no soy santo
y a veces digo lo peor.
Y a veces digo lo peor,
y otras veces me lo callo,
hago de mi capa un sayo,
con ingenio y buen humor.
Porque no hay cosa mejor
que tomar la vida en broma,
utilizando el idioma
para expresar las ideas,
puedes decir lo que creas, sin dejarte ni una coma.
Sin dejarte ni una coma
ni tres puntos suspensivos
ni signos exclamativos
haré uso del axioma.
Con claridad del idioma :
te mando pa' la fregada
pues ya me tienes cansada,
no seré más tu puerquita
ni beberás de mi agüita,
tienes mi puerta cerrada .
Tienes mi puerta cerrada
y no te la pienso abrir,
no me vengas a decir,
con una triste mirada,
que todo es agua pasada.
No me cuentes más tu vida,
que me tienes deprimida.
No insistas, no me conmuevo;
prefiero empezar de nuevo porque ya estoy decidida.
Porque ya estoy decidida
a que se cierre la puerta
a quien pasa y desconcierta
con sandeces sin medida.
Y así evitar dar cabida
a los vestiglos y diablos
que punzan con sus venablos
puestos en verbos picantes
con voces altisonantes
y hacen trizas los vocablos.
Hacen trizas los vocablos
despectivos que me lanzas
mas con tu odio no me alcanzas:
cargo una cruz contra diablos.
Te refundo en los establos
pestilentes, lo mereces,
un caballo me pareces,
lo humano te queda grande,
eres un mal que se expande y contamina con creces.
Y contamina con creces tanto plástico en el mundo
que se esparce y errabundo
nos llena de sordideces.
Mortandad entre los peces
ocasiona, indestructible,
en los mares invisible
enemigo de la vida,
ingeridos cual comida hacen un daño increíble.
Hacen un daño increible
al volverse desperdicio,
que por causar estropicio
causan un daño terrible,
y más cuando es comestible.
También hay otros deshechos
que en los mares y sus lechos
son un peligro latente,
cuya solución urgente
se abriga en todos los pechos.
Se abriga en todos los pechos
el deseo del amor,
se saborea mejor
si corresponden los hechos.
Nos sentimos satisfechos,
sonreímos, abrazamos,
nos miramos y besamos
el disfrute compartido
lo sentimos bienvenido y con gusto lo gozamos
Y con gusto lo gozamos :
si nos despierta emociones
no ponemos condiciones
y hasta el deleite llegamos.
Los miedos atrás dejamos,
entregados al flirteo
consumamos el deseo,
nuestros cuerpos complacidos
quedan de amor revestidos cual Julieta y su Romeo .
Cual Julieta y su Romeo
veo a mi gato con su gata,
desde el hocico a la pata
andan con un mordisqueo,
que los miro y me mareo.
¡Cuánto amor, cuánta ternura,
qué mimosos, qué dulzura!
Estos no comen perdices,
pero se les ve felices. Y de eso estoy bien segura.
Y de eso estoy bien segura, no me lo han dicho, lo he visto,
eres culpable e insisto,
¡Cavaste tu sepultura!
Tu mentira me sulfura,
tu engaño esta descubierto,
para mí eres hombre muerto.
¡Vete con tus devaneos
y tus cuentos fariseos a cultivar otro huerto!
A cultivar otro huerto
en los campos de labranza,
en donde está la esperanza
sembrada con mucho acierto.
Y de cada fruto abierto
que nos brinda complacencia,
extraer la rica esencia
que estimula nuestro viaje,
llevando en nuestro equipaje
el néctar de la existencia.
El néctar de la existencia es cada vez más amargo,
dónde hallar un "sin embargo"
que apacigüe la carencia,
cuando el suelo es abstinencia
para cualquier ilusión,
y el cielo, un gran lamparón
de luz blanca y deprimente,
como un frío fluorescente de oficina o de estación.
De oficina o de estación
ese frío fluorescente
resulta tan deprimente
como un roto en el blusón
o la humedad en el salón.
El alma se me ha encogido,
y la ilusión he perdido; aunque me esfuerce en buscarla es difícil encontrarla: la vida es un sinsentido.
La vida es un sinsentido y más cuando el frío cala
y hasta los huesos recala
como queriendo hacer nido.
Eso perturba el latido
y hace más fuerte el dolor;
incluso causa temor,
pero siempre un aliciente
no le faltará a la mente para darle más calor.
Para darle más calor al alma, escribo. ¿Y usted?
Las décimas cada vez
me salen mucho peor.
Otra tarde de sopor,
de soportar como quiera
esta vida chapucera.
Ha de haber algún lugar
donde esto de respirar sea algo más que una espera.
Sea algo más que una espera
de que se acabe la vida,
volvámosla entretenida
entretejiendo una estera.
Y si así nos pareciera
añadamos mesa y silla,
pueden ser cosa sencilla
que nos permita sentarnos,
con los codos apoyarnos, sentirnos de maravilla.
Sentirnos de maravilla,
vosotros y yo, quisiera
y no encuentro la manera,
parece que el sol ni brilla,
esto es una pesadilla.
Me entristecen vuestras penas, y siento el frío en mis venas, comparto vuestros dolores, las angustias, los temores... Habladme de cosas buenas.
Habladme de cosas buenas:
del amor y venturanza,
necesito una esperanza
que termine con mis penas.
Deseo mis noches plenas
y amaneceres radiantes
con horas emocionantes
que me motiven la viva.
No más barco a la deriva quiero mi puerto como antes .
Quiero mi puerto como antes
de esta terrible tormenta,
que la vida se presenta
bella, en algunos instantes,
mas otros son inquietantes.
Quiero tener la alegría
que en otro tiempo tenía,
quiero mirar al futuro,
que se me antoja inseguro, echándole fantasía.
Echándole fantasía te puedes imaginar
que incluso sabes volar
igual que la poesía.
Pues, sin ser una osadía,
un verso lo mismo vuela
desde Murcia hasta Orihuela,
que de Benidorm a Asturias.
(No escribir sobre penurias a veces también consuela).
A veces también consuela
tener a mano un amigo,
y sé muy bien lo que digo,
que la amistad también vuela
y abriga como franela,
calentita y agradable,
que te envuelve, y es probable
que le saque una sonrisa
a esta triste poetisa que rima y rima, incansable.