ríomar
Poeta recién llegado
Masaje en la playa
Todo esta listo en mi bolso de playa
sombrero mis lentes y libros también
Ya en la montaña, respiro el aire
del Parque Henri Pittier.
Al fin he llegado a la playa
me tumbo en la arena,
con mi traje de baño de
dos piezas, me acompañan,
Walter y Paulo también.
Diviso a un joven con un cartel
que dice, masajes en un 2x3
de inmediato le llame,
y sus servicios contrate.
Trae en sus manos
el aceite que debe aplicar,
y me dice la posición que debo tomar.
Empecemos con decúbito supino,
y seguimos con decúbito prono,
yo
¿pero que ha dicho usted?
él
es al derecho y al revés
o sea, boca arriba y boca abajo después,
entonces proceda usted.
Empezó por mis pies,
subió masajeando muy lentamente,
las piernas, mi abdomén,
siguió con mis brazos,
y tomando mi mano,
muy sutilmente, me dijo boca abajo.
Pensé que era Eros, el Dios del amor
sintiendo aquel infinito placer,
subió lentamente por mis caderas,
frotando mi espalda, hasta llegar
a la nuca, y dejarme totalmente
inocua.
Cuando mi Dios se fué
disfrute un rato con Walter y con
Paulho también, luego dormida
me quede.
Todos los domingos
voy a la playa y disfruto de un 2x3
NOTA: los que me acompañan siempre, son los libros de Walter Risso y Paulo Coelho
jajajajjajaj
Todo esta listo en mi bolso de playa
sombrero mis lentes y libros también
Ya en la montaña, respiro el aire
del Parque Henri Pittier.
Al fin he llegado a la playa
me tumbo en la arena,
con mi traje de baño de
dos piezas, me acompañan,
Walter y Paulo también.
Diviso a un joven con un cartel
que dice, masajes en un 2x3
de inmediato le llame,
y sus servicios contrate.
Trae en sus manos
el aceite que debe aplicar,
y me dice la posición que debo tomar.
Empecemos con decúbito supino,
y seguimos con decúbito prono,
yo
¿pero que ha dicho usted?
él
es al derecho y al revés
o sea, boca arriba y boca abajo después,
entonces proceda usted.
Empezó por mis pies,
subió masajeando muy lentamente,
las piernas, mi abdomén,
siguió con mis brazos,
y tomando mi mano,
muy sutilmente, me dijo boca abajo.
Pensé que era Eros, el Dios del amor
sintiendo aquel infinito placer,
subió lentamente por mis caderas,
frotando mi espalda, hasta llegar
a la nuca, y dejarme totalmente
inocua.
Cuando mi Dios se fué
disfrute un rato con Walter y con
Paulho también, luego dormida
me quede.
Todos los domingos
voy a la playa y disfruto de un 2x3
NOTA: los que me acompañan siempre, son los libros de Walter Risso y Paulo Coelho
jajajajjajaj
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