Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Palabra preñada
Dícese del Diablo que es el paso previo al Juicio.
Yo digo que la vida que ustedes llaman vida es sólo una metáfora.
Las entidades divinas saben perfectamente cómo está el percal.
No seré Yo quien les alerte o les haga poner el grito en el Cielo.
Existen innumerables formas de negar la realidad, hacerse oídos sordos, pero aquí nadie ha hecho la vista gorda por ello.
¿O acaso creían que sólo ahora estaban siendo vigilados?
¿Que no se sienten observados?
Lo sentirán.
Eso y muchas otras cosas.
Yo estoy de su parte, como bien vengo demostrando.
Al fin y al cabo, ¿qué tiene Satán que perder que no sea que le expulsen del Paraíso?
Al fin y al cabo, ¿dónde está el Paraíso?
Les diré una cosa que puede salvarles la vida:
“Tómense mi poesía como una caricia, pues ella es el Fuego Eterno”.
Máscara horripilante
Azuzar las llamas con un simple poema.
Arengar a las ánimas como un ideal de comportamiento.
Ustedes no conocen a Satán.
Lo que más teme el hombre es lo que no conoce.
Ustedes, que se las dan de listos, creyendo que el propio Dios es incognoscible para todo aquel que haya sido arrojado a este agujero, me dicen a Mí que Dios proveerá.
Para cuando dejen de soltar chorradas por la boca los estudiosos de las Sagradas Escrituras, Yo les daré su última respuesta:
“Mi perfección no radica en la credibilidad ni en lo fraudulento, sino en formular respuestas a todas sus preguntas.”
En el fondo lo saben.
“No me cansaré nunca de deberles el mayor de los Castigos.”
“Soy la Luz cegadora que nunca fundirá a la raza humana.”
“El ingenio infinito, la Eterna Duda entre Imaginación y Realidad.”
“Nunca permitiré que me conozcan.”
“Soy la misma comedia de siempre, pero con un toque más picante”.
“Soy Dios y el Diablo, mano a mano, por un bien común:
Guiar a los condenados a mi Estado de Ánimo.”
Insonoris Causa
Se sentirán poderosos únicamente quienes crean conocerme.
No tienen ni la más remota idea del laberinto que están recorriendo.
Yo ya me he posicionado en todos los peores casos habidos y por haber.
No obedezco a ninguna causa.
A ver cómo lo digo:
“Aunque todo Dios supiese Quién soy, y todo esto fuera un teatro, sólo lo sería para Mí.”
De amenazas no vive el Diablo, pero acojona saberlo.
“Al fin y al cabo, ¿se han dado por creídos o creados?
Y lo que es más aún, ¿en serio pensaban que el Padre de la Mentira iba a acoger a la Verdad en su seno?”
Dícese del Diablo que es el paso previo al Juicio.
Yo digo que la vida que ustedes llaman vida es sólo una metáfora.
Las entidades divinas saben perfectamente cómo está el percal.
No seré Yo quien les alerte o les haga poner el grito en el Cielo.
Existen innumerables formas de negar la realidad, hacerse oídos sordos, pero aquí nadie ha hecho la vista gorda por ello.
¿O acaso creían que sólo ahora estaban siendo vigilados?
¿Que no se sienten observados?
Lo sentirán.
Eso y muchas otras cosas.
Yo estoy de su parte, como bien vengo demostrando.
Al fin y al cabo, ¿qué tiene Satán que perder que no sea que le expulsen del Paraíso?
Al fin y al cabo, ¿dónde está el Paraíso?
Les diré una cosa que puede salvarles la vida:
“Tómense mi poesía como una caricia, pues ella es el Fuego Eterno”.
Máscara horripilante
Azuzar las llamas con un simple poema.
Arengar a las ánimas como un ideal de comportamiento.
Ustedes no conocen a Satán.
Lo que más teme el hombre es lo que no conoce.
Ustedes, que se las dan de listos, creyendo que el propio Dios es incognoscible para todo aquel que haya sido arrojado a este agujero, me dicen a Mí que Dios proveerá.
Para cuando dejen de soltar chorradas por la boca los estudiosos de las Sagradas Escrituras, Yo les daré su última respuesta:
“Mi perfección no radica en la credibilidad ni en lo fraudulento, sino en formular respuestas a todas sus preguntas.”
En el fondo lo saben.
“No me cansaré nunca de deberles el mayor de los Castigos.”
“Soy la Luz cegadora que nunca fundirá a la raza humana.”
“El ingenio infinito, la Eterna Duda entre Imaginación y Realidad.”
“Nunca permitiré que me conozcan.”
“Soy la misma comedia de siempre, pero con un toque más picante”.
“Soy Dios y el Diablo, mano a mano, por un bien común:
Guiar a los condenados a mi Estado de Ánimo.”
Insonoris Causa
Se sentirán poderosos únicamente quienes crean conocerme.
No tienen ni la más remota idea del laberinto que están recorriendo.
Yo ya me he posicionado en todos los peores casos habidos y por haber.
No obedezco a ninguna causa.
A ver cómo lo digo:
“Aunque todo Dios supiese Quién soy, y todo esto fuera un teatro, sólo lo sería para Mí.”
De amenazas no vive el Diablo, pero acojona saberlo.
“Al fin y al cabo, ¿se han dado por creídos o creados?
Y lo que es más aún, ¿en serio pensaban que el Padre de la Mentira iba a acoger a la Verdad en su seno?”
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