cesarfierro
Poeta recién llegado
Aunque no soy para escribir poeta,
se que para escribir tengo mis manos.
Difícil es llegar a viejo
porque es duro el camino de la vida
cuando se tiene un corazón de fuego.
Fácil sería caminar dormido
cuando se pisa donde se ha pisado.
Aunque no soy un caballero andante,
se que para caminar tengo mis piernas.
Quisiera callar y no me atrevo,
pues imposible sería guardar silencio,
cuando tanta falsedad hay a mi lado.
Que fácil es gritar entre lo gritos
y estar callado entre los callados.
Aunque no soy para hablar experto,
se que para hablar tengo una lengua.
De pronto quisiera volver ciego,
más de nada serviría pues hay recuerdos
que viven en mi, en ti y en todos.
Que fácil sería olvidarlo todo
tan sólo al decir ya está olvidado.
Aunque no soy para mirar un águila,
se que para mirar tengo mis ojos.
Siento la felicdad en la gente
y no puedo evitar el contagiarme,
pues bello es el sendero de la vida
cuando alguien nos hace compañía
nos quiere y nos apoya en la caída.
Aunque no soy en la vida amante,
se que amo porque del amor nací.
Hay tantas cosas por hacer,
que todos sabemos y que nadie hace,
que quisiera ser un Dios y realizarlas,
más lo que para uno es imposible,
para dos fuerzas unidas es posible.
Aunque no soy para trabajar ejemplo,
se que para trabajar tengo mis brazos.
Miro la muerte en la pobreza
y siempre me siento un miserable,
pudiendo ayudar a tantos, no lo hacemos
y donde no hace falta siempre estamos
y sin que nadie no hable llegamos.
Aunque no soy una paloma blanca,
se que llevo un corazón dentro de mi.
A veces quisiera quedarme dormido
y olvidarme de todo cuanto hay,
pero nadie es tan malo como parece,
ni habrá tormenta sin terminar
y siempre un camino nuevo por empezar.
Aunque no soy nadie en la vida,
se que para vivir y morir estoy aquí.
César Alberto Fierro Martínez
Matador
se que para escribir tengo mis manos.
Difícil es llegar a viejo
porque es duro el camino de la vida
cuando se tiene un corazón de fuego.
Fácil sería caminar dormido
cuando se pisa donde se ha pisado.
Aunque no soy un caballero andante,
se que para caminar tengo mis piernas.
Quisiera callar y no me atrevo,
pues imposible sería guardar silencio,
cuando tanta falsedad hay a mi lado.
Que fácil es gritar entre lo gritos
y estar callado entre los callados.
Aunque no soy para hablar experto,
se que para hablar tengo una lengua.
De pronto quisiera volver ciego,
más de nada serviría pues hay recuerdos
que viven en mi, en ti y en todos.
Que fácil sería olvidarlo todo
tan sólo al decir ya está olvidado.
Aunque no soy para mirar un águila,
se que para mirar tengo mis ojos.
Siento la felicdad en la gente
y no puedo evitar el contagiarme,
pues bello es el sendero de la vida
cuando alguien nos hace compañía
nos quiere y nos apoya en la caída.
Aunque no soy en la vida amante,
se que amo porque del amor nací.
Hay tantas cosas por hacer,
que todos sabemos y que nadie hace,
que quisiera ser un Dios y realizarlas,
más lo que para uno es imposible,
para dos fuerzas unidas es posible.
Aunque no soy para trabajar ejemplo,
se que para trabajar tengo mis brazos.
Miro la muerte en la pobreza
y siempre me siento un miserable,
pudiendo ayudar a tantos, no lo hacemos
y donde no hace falta siempre estamos
y sin que nadie no hable llegamos.
Aunque no soy una paloma blanca,
se que llevo un corazón dentro de mi.
A veces quisiera quedarme dormido
y olvidarme de todo cuanto hay,
pero nadie es tan malo como parece,
ni habrá tormenta sin terminar
y siempre un camino nuevo por empezar.
Aunque no soy nadie en la vida,
se que para vivir y morir estoy aquí.
César Alberto Fierro Martínez
Matador