Kin mejia ospina
Poeta adicto al portal
Matrimonio
Y se casaron Pedro y doña Juana,
atrás quedaron dudas y temores,
el, con sus ademanes seductores,
ella tiesa, sonriente y tan ufana,
Y duró aquella unión una semana,
cada uno maldiciendo sus amores,
la vida se llenó de sinsabores,
apenas se comieron la manzana.
Cada uno prosiguió por su camino,
después de semejante desatino,
recojo de los dos, sus testimonios:
Fueron días de plácido mareo,
y, yo que fui testigo solo veo
que el matrimonio es cosa de demonios.
kin mejia ospina
Y se casaron Pedro y doña Juana,
atrás quedaron dudas y temores,
el, con sus ademanes seductores,
ella tiesa, sonriente y tan ufana,
Y duró aquella unión una semana,
cada uno maldiciendo sus amores,
la vida se llenó de sinsabores,
apenas se comieron la manzana.
Cada uno prosiguió por su camino,
después de semejante desatino,
recojo de los dos, sus testimonios:
Fueron días de plácido mareo,
y, yo que fui testigo solo veo
que el matrimonio es cosa de demonios.
kin mejia ospina