Me acuso
Acúsome de ver en la distancia
los efectos de todo disentir.
Me perdí, por borracho, en la vagancia
en un latido ajeno a mi latir.
Me declaro vencido por aquellas
mujeres de miradas encendidas.
Las mismas que destrozan las estrellas
y no viven su amor en escondidas.
Soy culpable de todas mis derrotas
y festejo batallas que he perdido
al lograr que la fruta brinde gotas
y robe sin cesar el alarido.
Autor: Jorge de Córdoba