mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me bebí la duda...
Encontré en la azucarera
un dudoso granito de sal,
tomé un bisturí
procediendo a su disección;
examiné con sumo cuidado
cada uno de sus poros.
Nada había,
sólo encontré la
transparente verdad de su naturaleza.
Recogí con una pala
los restos de sodio
mezclándolos en un
vaso con agua,
bebí sin prisa.
La duda resbaló
por la garganta hasta
engullirla totalmente.
Ahora se trasmina
convertida en sudor,
el cloruro fluye
libre y feliz.
¡Ah, qué alivio!
Encontré en la azucarera
un dudoso granito de sal,
tomé un bisturí
procediendo a su disección;
examiné con sumo cuidado
cada uno de sus poros.
Nada había,
sólo encontré la
transparente verdad de su naturaleza.
Recogí con una pala
los restos de sodio
mezclándolos en un
vaso con agua,
bebí sin prisa.
La duda resbaló
por la garganta hasta
engullirla totalmente.
Ahora se trasmina
convertida en sudor,
el cloruro fluye
libre y feliz.
¡Ah, qué alivio!