Old Soul
Poeta adicto al portal
A veces parece
que me dejé la piel en otras vidas,
y que ahora sólo me quedan entrañas
que se mueven y palpitan
como si estuvieran heridas
y no existiera un mañana.
Ellas bailan, se echan risas,
no saben de mortajas,
hacen fiestas, cantan, gritan,
fuman, beben, se intoxican,
escriben poemas y los recitan
en cualquier antro
de madrugada.
Como si murieran allí mismo,
como si no fuera a haber más albas,
besando todos los labios
de quien le prometa un beso,
una caricia, un orgasmo
o algún aliento.
A veces parece
que me dejé la piel en otras vidas,
y que ahora sólo me quedan entrañas
que se mueven y palpitan,
como si no hubiera un mañana,
como si estuvieran heridas,
en busca de alguna esperanza.
que me dejé la piel en otras vidas,
y que ahora sólo me quedan entrañas
que se mueven y palpitan
como si estuvieran heridas
y no existiera un mañana.
Ellas bailan, se echan risas,
no saben de mortajas,
hacen fiestas, cantan, gritan,
fuman, beben, se intoxican,
escriben poemas y los recitan
en cualquier antro
de madrugada.
Como si murieran allí mismo,
como si no fuera a haber más albas,
besando todos los labios
de quien le prometa un beso,
una caricia, un orgasmo
o algún aliento.
A veces parece
que me dejé la piel en otras vidas,
y que ahora sólo me quedan entrañas
que se mueven y palpitan,
como si no hubiera un mañana,
como si estuvieran heridas,
en busca de alguna esperanza.