Querida Claudia.
Aunque no te lo comenté, desde el principio, como si de un tesoro oculto se tratase, este poema fue de los primeros que leí y con el que comencé a vibrar. De hecho me llamó la atención por el alto grado de sensibilidad y sensualidad que representa, y en el que se puede apreciar como puede arder en su interior una mujer enamorada.
Me quedo con algo muy bello que expresa de forma latente el poema, y es que para el amor no existen las distancias ni las barreras, y es tan ávido el deseo que finalmente siempre culmina. Todo esto, claro, dicho de manera magistral con ese arte que te caracteriza y donde consigues incluso envolver al lector entre las sábanas embriagado por el perfume de tus versos. Así que de la misma manera que tu te "descalzas para andarte", yo me quito el sombrero para saludarte.
Un abrazo grande y un beso.
Miguel Angel.