Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces me echo de menos, me echo de menos cuando me acuerdo de ti, de los años pasados de patios oscuros.
Me echo de menos, en aquellos primeros años de aprendizaje cuando tú no estabas presente.
Me echo de menos, porque yo no estaba allí, pues siempre esperaba tu regreso, esperaba tu aprobación, te esperaba a ti.
Pero pasó el tiempo, y me eché de menos en otras facetas.
Me eché de menos cuando mi alma se prendó de otra alma y se quedo enquistada para nunca regresar.
Me eché de menos, cuando me miré al espejo y me di cuenta de que yo, no estaba completa, que sin ti, me faltaba una gran parte.
Sabes de que hablo, pues las almas de menos se echan.
He cambiado de tercio, mas no importa el momento.
Me eché de menos, cuando la Fe me inundó y no supe expresar lo que creía y como creía.
Mas aun, me eché de menos cuando la Esperanza me disloco el pensamiento y vi todo color arco iris.
Me eché de menos, cuando la Libertad me abrió la jaula y no salí volando cual ave rapaz en busca de su sustento.
Me eché de menos cuando no di rienda suelta a la Ilusión que ahogaba mi pecho de primaveras fuera de la estación.
Me eche de menos, cuando mi entorno estaba en Paz, pero dentro de mi se libraba una batalla en campo abierto.
Me eché de menos en la Entrega, que yo deseé pero que la barreras me impidieron y viví convicta .
Me eché de menos, diciendo si, a la vida cuando me insufló su aliento
Me echaré de menos cuando la muerte me exhale, sin pedir permiso.
Siempre te echaré de menos alma mía, que me has deshabitado, para hacer de nosotras una dualidad, que se echan de menos.
SHA.