Lírico.
Exp..
Me encanta
No te sulfures, no hagas más el tonto;
recuerda, y no lo olvides, que hay un gallo
cantándole a la vida sin desmayo;
escúchalo y levántate, que es pronto.
No es tarde todavía si remonto
como el jinete a lomos de un caballo;
sabes que, cuando quiero, no me callo:
me encanta contemplarte mientras monto.
¿Acaso importa tanto si la legua
hollada nos supone algún follón?
-vendrá siempre después la dulce tregua-.
Valió la pena cabalgar al son
marcado por el ritmo de esa yegua
que trisca cuando aflojo el cinturón.
No te sulfures, no hagas más el tonto;
recuerda, y no lo olvides, que hay un gallo
cantándole a la vida sin desmayo;
escúchalo y levántate, que es pronto.
No es tarde todavía si remonto
como el jinete a lomos de un caballo;
sabes que, cuando quiero, no me callo:
me encanta contemplarte mientras monto.
¿Acaso importa tanto si la legua
hollada nos supone algún follón?
-vendrá siempre después la dulce tregua-.
Valió la pena cabalgar al son
marcado por el ritmo de esa yegua
que trisca cuando aflojo el cinturón.
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