Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y ocurre,
muy de vez en cuando,
que escuchas los latidos de ésa tu media manzana.
Podrida o sana.
simplemente la escuchas latir,
¿Escuchas?
Separados por miles de kilometros,
por mares
montañas ó estrellas polares.
Incluso por nuestra muerte amiga.
Ocurre,
que sigues escuchando ése corazón latir.
A mí me ocurre así
sigues preocupándote por su dueño o dueña
sigues sentándote a rezar por él o ella,
sigues creyendo en ése milagro que te haga bailar sobre sus pies.
No sé,
chorradas de las mías.
Después de todo,
quizás sea amor ó quizás sea tan sólo un constipado.
quizás él me oiga a mi también.
Palpitando.
quizás yo sea su milagro y escuche mi latido
en esa cucharilla del café,
en ésa risa de bebé
En ése tren,autobús,metro....
¿Hola?
¿Me escuchas?
Estoy latiendo,
soy tu milagro
siéntate a mi lado.
Gira conmigo.
-Aldonza,
Si lograrás estar quieta y callada,
podría sentarme y escucharte.
Relájate viejo escritor,
sin amor ó desamor no se puede ser poeta.
Creo que ésa es la primera regla de mi infinita lista de reglas para llegar a ser algo parecido.
¿Tú sigues vivo?
-Querida niña,
ya sabes la respuesta.
Ríndete
has perdido.
Poeta,
te escucho latir.
Estás vivo
ni quieta,
ni callada,
ni doblegada.
Nunca más seré una planta
no esperaré a ser regada
quiero latir en cada verso,
¿Me escuchas ahí dentro?
muy de vez en cuando,
que escuchas los latidos de ésa tu media manzana.
Podrida o sana.
simplemente la escuchas latir,
¿Escuchas?
Separados por miles de kilometros,
por mares
montañas ó estrellas polares.
Incluso por nuestra muerte amiga.
Ocurre,
que sigues escuchando ése corazón latir.
A mí me ocurre así
sigues preocupándote por su dueño o dueña
sigues sentándote a rezar por él o ella,
sigues creyendo en ése milagro que te haga bailar sobre sus pies.
No sé,
chorradas de las mías.
Después de todo,
quizás sea amor ó quizás sea tan sólo un constipado.
quizás él me oiga a mi también.
Palpitando.
quizás yo sea su milagro y escuche mi latido
en esa cucharilla del café,
en ésa risa de bebé
En ése tren,autobús,metro....
¿Hola?
¿Me escuchas?
Estoy latiendo,
soy tu milagro
siéntate a mi lado.
Gira conmigo.
-Aldonza,
Si lograrás estar quieta y callada,
podría sentarme y escucharte.
Relájate viejo escritor,
sin amor ó desamor no se puede ser poeta.
Creo que ésa es la primera regla de mi infinita lista de reglas para llegar a ser algo parecido.
¿Tú sigues vivo?
-Querida niña,
ya sabes la respuesta.
Ríndete
has perdido.
Poeta,
te escucho latir.
Estás vivo
ni quieta,
ni callada,
ni doblegada.
Nunca más seré una planta
no esperaré a ser regada
quiero latir en cada verso,
¿Me escuchas ahí dentro?