cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me está matando el segundero
con sus interminables cacofonías
disfrazadas de algarabías
cuando son, en verdad, un hondo agujero.
Su paso interminable, gira que gira,
hace que lo incongruente del destino
se consuma en la misma pira
con el mismo aroma y con el mismo vino.
Me está matando el segundero
con sus pretextos interminables
y sus pronósticos inaguantables
en el fuego del caldero.
Se confunde el sexteto con la lira
y el ladrido con el trino
mientras el mundo, sordo, me mira
por su cristal opalino.
con sus interminables cacofonías
disfrazadas de algarabías
cuando son, en verdad, un hondo agujero.
Su paso interminable, gira que gira,
hace que lo incongruente del destino
se consuma en la misma pira
con el mismo aroma y con el mismo vino.
Me está matando el segundero
con sus pretextos interminables
y sus pronósticos inaguantables
en el fuego del caldero.
Se confunde el sexteto con la lira
y el ladrido con el trino
mientras el mundo, sordo, me mira
por su cristal opalino.
Última edición: