Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gusta cuando me llamas Claridad.
Cuando en medio de la nada
dices mi nombre en tu voz
e interpretas en tus dedos la seña
de cada expresión de mi vida
y a veces,
mi soledad.
Me gusta tanto cuando me llamas Claridad.
Cuando te acuerdas de mi mirada
y la acoplas a las tuyas
haciendo que sienta pena
por la tonta timidez que me ciega.
Me gusta que me llames Claridad.
Y me gusta,
porque puedes decirlo con alegría,
porque tienes en tus labios la gracia,
porque cada vez que lo dices
sé que me llevas en el alma.
Sí,
me gusta mucho que me llames
Claridad.
Cuando en medio de la nada
dices mi nombre en tu voz
e interpretas en tus dedos la seña
de cada expresión de mi vida
y a veces,
mi soledad.
Me gusta tanto cuando me llamas Claridad.
Cuando te acuerdas de mi mirada
y la acoplas a las tuyas
haciendo que sienta pena
por la tonta timidez que me ciega.
Me gusta que me llames Claridad.
Y me gusta,
porque puedes decirlo con alegría,
porque tienes en tus labios la gracia,
porque cada vez que lo dices
sé que me llevas en el alma.
Sí,
me gusta mucho que me llames
Claridad.