henry david
Poeta recién llegado
Me hubiera gustado amarte.
Llevarte al infinito. Desearte hasta el cansancio para jamás olvidarte. Tocarte en una eternidad de besos y caricias.
Suplicándole al tiempo un segundo más para estar junto a ti.
Brindándote lealtad por todo la eternidad.
Vivir en un firmamento de sueños a tu lado sin importar si sabemos volar.
Mas tu mi más letal veneno corroíste mi sangre y mi corazón en un azufre agonizante dejándome moribundo, a la deriva de este mi mar de olvido,
en este mundo de soledad tan distante.
Me abriste los ojos a la cruel realidad gracias una vez más por mostrarme la verdad.
Verdad fría sin sueños o presentes que pudiese acompañar, solo encuentro espejismos constantes que no puedo amar y solo prefiero recordar.
Lastimosamente no te he podido olvidar
Llevarte al infinito. Desearte hasta el cansancio para jamás olvidarte. Tocarte en una eternidad de besos y caricias.
Suplicándole al tiempo un segundo más para estar junto a ti.
Brindándote lealtad por todo la eternidad.
Vivir en un firmamento de sueños a tu lado sin importar si sabemos volar.
Mas tu mi más letal veneno corroíste mi sangre y mi corazón en un azufre agonizante dejándome moribundo, a la deriva de este mi mar de olvido,
en este mundo de soledad tan distante.
Me abriste los ojos a la cruel realidad gracias una vez más por mostrarme la verdad.
Verdad fría sin sueños o presentes que pudiese acompañar, solo encuentro espejismos constantes que no puedo amar y solo prefiero recordar.
Lastimosamente no te he podido olvidar