Querida Antitesis
Poeta recién llegado
Al final la solución fue pensarte,
pensarte a cada momento,
pensarte día y noche,
en cada lugar,
hablando con otros y de otros,
así evitaba que fueras tú quien llegaras de repente y aniquilaras todos mis sentidos,
así no me mantenía a la expectativa de cuándo me sorprendería tu recuerdo,
así no tenía la fastidiosa tarea de tratar de olvidarte.
Y pensándote,
pensándote un día descubrí que tu rostro ya no era el mismo,
la sonrisa no tenía la misma luminosidad,
los ojos no eran tan pequeños
y los labios resultaron ser más carnosos.
Me liberé de tu recuerdo, pensándote.
pensarte a cada momento,
pensarte día y noche,
en cada lugar,
hablando con otros y de otros,
así evitaba que fueras tú quien llegaras de repente y aniquilaras todos mis sentidos,
así no me mantenía a la expectativa de cuándo me sorprendería tu recuerdo,
así no tenía la fastidiosa tarea de tratar de olvidarte.
Y pensándote,
pensándote un día descubrí que tu rostro ya no era el mismo,
la sonrisa no tenía la misma luminosidad,
los ojos no eran tan pequeños
y los labios resultaron ser más carnosos.
Me liberé de tu recuerdo, pensándote.