rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Me llama el grito de la distancia
con su voz potente, y depuradamente confusa,
en medio de vapores de semblanza difusa
y envuelto en lo ignoto y su fragancia
con ademanes de peligro y aventura,
en alas del sueño más alocado:
Gentil y totalmente descontrolado,
gracioso y pleno en su frescura
¡Que sublime perderse en sus redes
atrapado en sus recovecos intrincados!
llenos de azar, y en placer arropados,
ataviados con lo incierto y sus laureles
y disfrutar cada instante de lo incierto
como un niño que aprende poco a poco,
de la mano de los juegos, y bajo el foco,
del sol que rutila en el firmamento
Impecable axioma,
de colores diligentes,
de bellezas sugerentes
embelecados en su aroma;
Hechos de greda y cristal
forrados en seda y tamarindo
sabrosos como fruto de guindo
y etéreos como ángel celestial.
Me seduce el vaho del porvenir,
con magnetismo incrustado de serpientes
que sinuosas enseñan, cual terratenientes,
su prodigioso estigma de carmín
Y medito en el alero del futuro
que camino tomar, cual senda seguir
¿Debo continuar adelante, solo vivir,
o detenerme frente al primer muro?
¿Que herrumbroso significado encierra
el mágico significado del horizonte,
si mi sombrero de copa se dirige al norte,
y la luna, de plata, más allá me espera?...
con su voz potente, y depuradamente confusa,
en medio de vapores de semblanza difusa
y envuelto en lo ignoto y su fragancia
con ademanes de peligro y aventura,
en alas del sueño más alocado:
Gentil y totalmente descontrolado,
gracioso y pleno en su frescura
¡Que sublime perderse en sus redes
atrapado en sus recovecos intrincados!
llenos de azar, y en placer arropados,
ataviados con lo incierto y sus laureles
y disfrutar cada instante de lo incierto
como un niño que aprende poco a poco,
de la mano de los juegos, y bajo el foco,
del sol que rutila en el firmamento
Impecable axioma,
de colores diligentes,
de bellezas sugerentes
embelecados en su aroma;
Hechos de greda y cristal
forrados en seda y tamarindo
sabrosos como fruto de guindo
y etéreos como ángel celestial.
Me seduce el vaho del porvenir,
con magnetismo incrustado de serpientes
que sinuosas enseñan, cual terratenientes,
su prodigioso estigma de carmín
Y medito en el alero del futuro
que camino tomar, cual senda seguir
¿Debo continuar adelante, solo vivir,
o detenerme frente al primer muro?
¿Que herrumbroso significado encierra
el mágico significado del horizonte,
si mi sombrero de copa se dirige al norte,
y la luna, de plata, más allá me espera?...
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