NIÑA DE TIERRA
Poeta fiel al portal
Hoy me molestan muchas cosas
Me molesta, por ejemplo, el doloroso palpitar de mis sienes
al recordar yo desprevenida algún acontecimiento triste de mi vida.
Me molesta, también, el brusco golpe en mi conciencia
a puño fuerte y violento,
de las ideas racionales que se me quieren escapar.
Muchísimo más me molesta
el ácido ardor en mis ojos exangües
cuando una cálida lágrima, quzá por rebelde, intenta brotar;
burlándose irrespetuosamente del orgullo que no me atrevo a subyugar.
Pero por sobre todas éstas cosas, está la peor de todas
la que más me enfurece e indigna,
aquella por la cual mi corazón se oscurece
y la sangre se me detiene en las venas
aquello que transforma una realidad aprendida, en una fantasía burlona
porque, lo que con hiriente desprecio intensamente me molesta,
es que me mientan.
Me molesta, por ejemplo, el doloroso palpitar de mis sienes
al recordar yo desprevenida algún acontecimiento triste de mi vida.
Me molesta, también, el brusco golpe en mi conciencia
a puño fuerte y violento,
de las ideas racionales que se me quieren escapar.
Muchísimo más me molesta
el ácido ardor en mis ojos exangües
cuando una cálida lágrima, quzá por rebelde, intenta brotar;
burlándose irrespetuosamente del orgullo que no me atrevo a subyugar.
Pero por sobre todas éstas cosas, está la peor de todas
la que más me enfurece e indigna,
aquella por la cual mi corazón se oscurece
y la sangre se me detiene en las venas
aquello que transforma una realidad aprendida, en una fantasía burlona
porque, lo que con hiriente desprecio intensamente me molesta,
es que me mientan.