Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me pierdo en el vaivén de andar conmigo
pendiente de la luna y su misterio,
atento a lo que dicte el magisterio
en fuego colosal o en desabrigo.
Hay poca claridad en mi postigo
y tanta poca luz me pone serio;
varado en el arcén del climaterio
me rompo en lo que pienso y no prodigo.
Me pierdo entre las piedras de mi trecho
en busca de una mágica fontana
que vierta su maná sobre mi pecho
Me llego donde llega la mañana,
-allí en la soledad de aquel repecho-
a impulsos del afán y la desgana.
pendiente de la luna y su misterio,
atento a lo que dicte el magisterio
en fuego colosal o en desabrigo.
Hay poca claridad en mi postigo
y tanta poca luz me pone serio;
varado en el arcén del climaterio
me rompo en lo que pienso y no prodigo.
Me pierdo entre las piedras de mi trecho
en busca de una mágica fontana
que vierta su maná sobre mi pecho
Me llego donde llega la mañana,
-allí en la soledad de aquel repecho-
a impulsos del afán y la desgana.