mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me recordarás…
Con mis mejillas, al verte, encendidas,
sabrás que te he quise sin treguas ni huidas,
que he besado tu rostro y te amé sin medida.
Que reescribí hasta el cansancio tu nombre,
en cada rincón de mi vida.
Con mis mejillas, al verte, encendidas,
sabrás que te he quise sin treguas ni huidas,
que he besado tu rostro y te amé sin medida.
Que reescribí hasta el cansancio tu nombre,
en cada rincón de mi vida.
Me recordarás…
Cuando unos labios ajenos y extraños
ensayen un beso de hiel, mentiroso,
aspirando transformar un instante,
en una pausa vacía de amores.
Sabrás que viví y te sentí sin temores,
dejando mi alma en tu piel,
desbordada de soles.
Cuando unos labios ajenos y extraños
ensayen un beso de hiel, mentiroso,
aspirando transformar un instante,
en una pausa vacía de amores.
Sabrás que viví y te sentí sin temores,
dejando mi alma en tu piel,
desbordada de soles.
Me recordarás…
cuando mi abrazo sofocaba tus bríos,
en las tardes ardientes de abril.
Sabrás que te amé hasta el delirio,
y que mi ser sucumbía sin miedos,
a tu boca febril.
cuando mi abrazo sofocaba tus bríos,
en las tardes ardientes de abril.
Sabrás que te amé hasta el delirio,
y que mi ser sucumbía sin miedos,
a tu boca febril.
Me recodarás…
Cuando en las noches,
tu cuerpo adorado y bendito,
bajo susurros de fuego entredichos,
despojaba de luces la aurora,
reteniendo en un beso infinito,
la añoranza de amarte otra vez.
Cuando en las noches,
tu cuerpo adorado y bendito,
bajo susurros de fuego entredichos,
despojaba de luces la aurora,
reteniendo en un beso infinito,
la añoranza de amarte otra vez.
Última edición:
