HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
¡Historia! ¿Para qué?
La destruiste, ya sin fe.
Te confié todo,
y me hiciste añicos.
Doné tiempo y vida,
fatiga y alegrías,
sueños y tranquilidad.
Todo arrebataste.
Anular esa parte de historia
para recuperar la vida.
Si no hay cómo olvidar,
negaría su existencia.
Hay puntos apartes.
De un punto a otro,
solo eres un párrafo,
poca historia se borraría.
Porque la alegría
es parte de la vida;
borrada esa lírica,
es bálsamo para la vida.
La destruiste, ya sin fe.
Te confié todo,
y me hiciste añicos.
Doné tiempo y vida,
fatiga y alegrías,
sueños y tranquilidad.
Todo arrebataste.
Anular esa parte de historia
para recuperar la vida.
Si no hay cómo olvidar,
negaría su existencia.
Hay puntos apartes.
De un punto a otro,
solo eres un párrafo,
poca historia se borraría.
Porque la alegría
es parte de la vida;
borrada esa lírica,
es bálsamo para la vida.
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