Maya de Mar
Poeta recién llegado
Cuando lo veas le dices
que tengo su nombre
y el sabor
de su aliento impregnado en mí,
jamás lo he olvidado.
El recuerdo de su tierno
y constante
vaivén ha arrullado
mis noches y días
de frío y calor.
Le dices que deseo
ser una con su arena
y sentarme
en el fondo y en la orilla de su ser.
Simplemente, le dices,
que la vida me ocupa y
por eso he tardado.
Dile que al fin nos veremos,
en tus ojos,
cuando lo veas
estaré allí.