Alfonso Espinosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me siento enamorado de la Luna,
en la noche me marcho solo a verla
donde noto su arrullo nacarado
si mis huellas se quedan en la arena.
Me regala el espejo donde pinto
corazones que rápido se lleva
y de pronto me encuentro que una ola
otra hoja me dejaba como nueva.
Ese espejo se queda sin azogue
pues lo rompo al andar pensando en ella
si me vuelvo la encuentro nuevamente
va siguiendo mis pasos muy de cerca.
Cuando miro en el mar el horizonte
no me importa que escuchen las estrellas
porque yo le diré que de los cielos
será siempre luciérnaga más bella.
en la noche me marcho solo a verla
donde noto su arrullo nacarado
si mis huellas se quedan en la arena.
Me regala el espejo donde pinto
corazones que rápido se lleva
y de pronto me encuentro que una ola
otra hoja me dejaba como nueva.
Ese espejo se queda sin azogue
pues lo rompo al andar pensando en ella
si me vuelvo la encuentro nuevamente
va siguiendo mis pasos muy de cerca.
Cuando miro en el mar el horizonte
no me importa que escuchen las estrellas
porque yo le diré que de los cielos
será siempre luciérnaga más bella.
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