Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
me siento tan sola esta noche...
aquí no hay voz que me hable
de cerca en la oscuridad...
no hay presencia que llene mi nada...
no hay sol que despierte conmigo
ni amor que caliente la cama...
aquí sólo el silencio como si fuera muerte
inunda las esperanzas en las aguas del olvido -
mientras arde el alma en soledad tan profunda
llorando sin lágrimas, el corazón cansado...
no hay abrigo para este frío
ni escape de este desierto, de este vacío -
no hay nadie más sabio, más fuerte...
ninguna mirada, ningún roce que alivie
con un poco de ternura
mis ansias y mis temores...
he pedido tan sólo
que reciban...
ahora soy
huérfana del destino
porque la vida se equivocó una vez más -
y me quitó
lo que nunca tuve...
aquí no hay nada... nada para mí...
nadie me llevará de la mano
nadie conmigo verá el amanecer...
nadie me protegerá del mundo afuera
y de mí misma...
nadie...
... me regalará una simple caricia...
me dirá que soy una niña buena
y que no cuesta nada soñar...
no quiero morir
sin sentir nunca
el calor de un ser vivo
junto a mí, antes del tiempo...
sin querer - y ser querida...
sin un Hombre que me defienda...
no hay más amor -
ni siquiera compañía...
tal parece
que no merezco eso...
y que nunca más
será mío un beso...
un abrazo...
una palabra de consuelo
un día de calma...
una noche de tempestad...
no hay alivio
para este malestar...
sólo
unos brazos que me arrullen
hasta dormir - y no despertar...
[22/06/2016]
aquí no hay voz que me hable
de cerca en la oscuridad...
no hay presencia que llene mi nada...
no hay sol que despierte conmigo
ni amor que caliente la cama...
aquí sólo el silencio como si fuera muerte
inunda las esperanzas en las aguas del olvido -
mientras arde el alma en soledad tan profunda
llorando sin lágrimas, el corazón cansado...
no hay abrigo para este frío
ni escape de este desierto, de este vacío -
no hay nadie más sabio, más fuerte...
ninguna mirada, ningún roce que alivie
con un poco de ternura
mis ansias y mis temores...
he pedido tan sólo
que reciban...
ahora soy
huérfana del destino
porque la vida se equivocó una vez más -
y me quitó
lo que nunca tuve...
aquí no hay nada... nada para mí...
nadie me llevará de la mano
nadie conmigo verá el amanecer...
nadie me protegerá del mundo afuera
y de mí misma...
nadie...
... me regalará una simple caricia...
me dirá que soy una niña buena
y que no cuesta nada soñar...
no quiero morir
sin sentir nunca
el calor de un ser vivo
junto a mí, antes del tiempo...
sin querer - y ser querida...
sin un Hombre que me defienda...
no hay más amor -
ni siquiera compañía...
tal parece
que no merezco eso...
y que nunca más
será mío un beso...
un abrazo...
una palabra de consuelo
un día de calma...
una noche de tempestad...
no hay alivio
para este malestar...
sólo
unos brazos que me arrullen
hasta dormir - y no despertar...
[22/06/2016]
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