Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me da por sorprenderme cada día
a sorbos de café, con fe mirando
al sol en mi ventana perfilando
futuros de ilusión y poesía.
El alma vuela más, riqueza mía,
-al cielo se me va de cuando en cuando-,
sintiendo que a mi verso va llegando
el ánimo en vital algarabía.
La prisa del reloj no importa nada
en este devenir de sanidades
por ser el Tiempo prístina alborada.
A sorbos de café las claridades
sorprenden al mirarse en mi mirada
en un amanecer de eternidades.
a sorbos de café, con fe mirando
al sol en mi ventana perfilando
futuros de ilusión y poesía.
El alma vuela más, riqueza mía,
-al cielo se me va de cuando en cuando-,
sintiendo que a mi verso va llegando
el ánimo en vital algarabía.
La prisa del reloj no importa nada
en este devenir de sanidades
por ser el Tiempo prístina alborada.
A sorbos de café las claridades
sorprenden al mirarse en mi mirada
en un amanecer de eternidades.