P
Paloma Martin
Invitado
Me sucedió esto de escribir
cuando los silencios de las hojas
se llenaron con la voz
que recien amanecida,
remoloneaba en mi garganta.
Callada era más fácil escuchar
lo que con gestos otros decían.
Mirar las palabras como caían
de las bocas de la gente
para recogerlas con los ojos
y sembrar nuevas ideas,
con brotes de poesía.
Me sucedió esto de escribir
cuando el horizonte
se alejaba más allá
de lo que mis pasos
de gorrión sin alas podían alcanzar.
Me elevaba a traves de las ventanas,
buscando hallar el lugar
donde aterrizar los pensamientos
fugaces de mi mente.
Me sucedió esto de escribir
cuando me vi reflejada
por primera vez
en la imagen que me devolvió una hoja.
Vi una silueta recortada
en medio de dos silencios
que en su cuerpo
llevaba puesto
todos mis sonidos.
cuando los silencios de las hojas
se llenaron con la voz
que recien amanecida,
remoloneaba en mi garganta.
Callada era más fácil escuchar
lo que con gestos otros decían.
Mirar las palabras como caían
de las bocas de la gente
para recogerlas con los ojos
y sembrar nuevas ideas,
con brotes de poesía.
Me sucedió esto de escribir
cuando el horizonte
se alejaba más allá
de lo que mis pasos
de gorrión sin alas podían alcanzar.
Me elevaba a traves de las ventanas,
buscando hallar el lugar
donde aterrizar los pensamientos
fugaces de mi mente.
Me sucedió esto de escribir
cuando me vi reflejada
por primera vez
en la imagen que me devolvió una hoja.
Vi una silueta recortada
en medio de dos silencios
que en su cuerpo
llevaba puesto
todos mis sonidos.
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