Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tal vez nunca lo sepas,
regio soldado,
pero andado el camino,
heme marchado.
Canso y vacío
de soñarte me alejo,
viejito mío.
Y es mi camino incierto
como la vida,
que sangran los espinos
la rosa herida.
Me alejo triste,
por tantos lustros hace
que te me fuiste.
Separome en la pena
que el alma tiene
clavada a la muralla
que me detiene.
Maldito muro,
páramo impenetrable,
frío y oscuro.
Me marcho para siempre,
rotas las manos,
de tocar a la puerta
de mis hermanos.
Me voy dolido,
de cartas sin respuesta
en el olvido.
Te beso en el recuerdo,
vive dichoso;
te lloro desde lejos,
se jubiloso.
Mi padre amado,
que sólo así estaré
siempre a tu lado...
regio soldado,
pero andado el camino,
heme marchado.
Canso y vacío
de soñarte me alejo,
viejito mío.
Y es mi camino incierto
como la vida,
que sangran los espinos
la rosa herida.
Me alejo triste,
por tantos lustros hace
que te me fuiste.
Separome en la pena
que el alma tiene
clavada a la muralla
que me detiene.
Maldito muro,
páramo impenetrable,
frío y oscuro.
Me marcho para siempre,
rotas las manos,
de tocar a la puerta
de mis hermanos.
Me voy dolido,
de cartas sin respuesta
en el olvido.
Te beso en el recuerdo,
vive dichoso;
te lloro desde lejos,
se jubiloso.
Mi padre amado,
que sólo así estaré
siempre a tu lado...
::Que porte... que elegancia de poema. Te felicito...