FranciscodeSales
Poeta recién llegado
ME VOY HACIENDO MAYOR
Llevo toda la vida mirándome en los espejos, que ya son años...
Aquella niña emperifollada,
toda lazos,
empalagosa,
sonriente ante la magia de mirarse
y que el espejo la imitara tan rápido y tan bien...
dio paso a otra niña más mujer,
coqueta, seductora,
con una sonrisa sugerente y provocativa,
que no se cansaba de coquetear a conciencia
la misma mujer que más adelante
cedió el sitio a una señora
sorprendida por las arrugas
que habían aparecido mucho antes de lo previsto,
muchísimo antes de lo deseado,
y aunque entonces eran el fin del mundo
ahora las ve como el leve preámbulo de lo posterior...
esta anciana que ahora se mira brevemente,
menos de lo justo,
y se resigna malamente ante la visión
de su mirada llena de añoranza,
ante la tristeza que la ha acaparado,
y ante la certeza ya innegable
de que el espejo,
pronto,
dejará de reflejarla.
(Más poesías y prosa en www.franciscodesales.es)
Llevo toda la vida mirándome en los espejos, que ya son años...
Aquella niña emperifollada,
toda lazos,
empalagosa,
sonriente ante la magia de mirarse
y que el espejo la imitara tan rápido y tan bien...
dio paso a otra niña más mujer,
coqueta, seductora,
con una sonrisa sugerente y provocativa,
que no se cansaba de coquetear a conciencia
la misma mujer que más adelante
cedió el sitio a una señora
sorprendida por las arrugas
que habían aparecido mucho antes de lo previsto,
muchísimo antes de lo deseado,
y aunque entonces eran el fin del mundo
ahora las ve como el leve preámbulo de lo posterior...
esta anciana que ahora se mira brevemente,
menos de lo justo,
y se resigna malamente ante la visión
de su mirada llena de añoranza,
ante la tristeza que la ha acaparado,
y ante la certeza ya innegable
de que el espejo,
pronto,
dejará de reflejarla.
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