BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me voy
de picos pardos
me largo
de este familiar cuadro
me piro
con los modales a otro sitio
me esfumo
con mi boina verde y mi desacato
a otra parte
elijo a partir de ahora
el sacrificio de los enanos
el circo de los mentirosos
la alopecia sin misterio de
los calvos,
me largo,
me piro, me esfumo,
de viaje, a otros cantones
dorados, de infiernos estoy harto,
tanto como de descensos gloriosos
a las sacristías donde se emborrachan
los ángeles, me voy, me piro,
me largo.
A otros les dejo
un tenue sabor amargo,
una ventaja en su calendario,
la buhardilla apretada donde
viven los granujas y los pájaros.
Me voy, me piro, me largo.
Lejos, lejano, distante, distanciado.
Esta vida me pudre,
este vergel sin tomates ni lechugas
en que flotan iguales los días y las horas.
Animado y forajido,
de esta vida aparente y sin esfuerzo,
de este ánima bendita
de los prostíbulos sin amanecer.
Me voy, me piro, me largo,
antes que se haga de noche
y sean los días largos.
A los demás les dejo nardos
en la cornisa, y secretos en los dedos;
a los otros, les dejo lirios mojados
de licor y ajenjo.
©
de picos pardos
me largo
de este familiar cuadro
me piro
con los modales a otro sitio
me esfumo
con mi boina verde y mi desacato
a otra parte
elijo a partir de ahora
el sacrificio de los enanos
el circo de los mentirosos
la alopecia sin misterio de
los calvos,
me largo,
me piro, me esfumo,
de viaje, a otros cantones
dorados, de infiernos estoy harto,
tanto como de descensos gloriosos
a las sacristías donde se emborrachan
los ángeles, me voy, me piro,
me largo.
A otros les dejo
un tenue sabor amargo,
una ventaja en su calendario,
la buhardilla apretada donde
viven los granujas y los pájaros.
Me voy, me piro, me largo.
Lejos, lejano, distante, distanciado.
Esta vida me pudre,
este vergel sin tomates ni lechugas
en que flotan iguales los días y las horas.
Animado y forajido,
de esta vida aparente y sin esfuerzo,
de este ánima bendita
de los prostíbulos sin amanecer.
Me voy, me piro, me largo,
antes que se haga de noche
y sean los días largos.
A los demás les dejo nardos
en la cornisa, y secretos en los dedos;
a los otros, les dejo lirios mojados
de licor y ajenjo.
©