Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Medieval
Se reunieron los pobres de la ciudad,
y en las adendas pus, los ricos hombres
no estaban contemplados en los nombres,
la independencia en pura voluntad.
Y vieron peligrar el patrimonio,
las tierras, señoríos de los lores;
se alzó una guerra al son de los tambores
llenos de humo los campos del demonio.
La clase popular sin ley jurídica,
a señores feudales juzgadores
ratificaba entrar a la matanza.
No saben si la historia fue verídica,
que la cuentan los mismos dictadores
que ahora son demócratas de panza.
Y si cuando justicia la demanda
y el justicia les pide ayuda y tardan,
por tardar el consejo debe y lanza,
que ya ardió más de un palmo de candela
y pagará una multa su tardanza.
Esos fueros que fueron amañados
por el clero que estaba tras su sombra,
tuvieron las costumbres, señalados,
diciendo de la iglesia que es un premio
y el rey de los germanos que se asombra
de ver lo diocesano con su gremio.
Se reunieron los pobres de la ciudad,
y en las adendas pus, los ricos hombres
no estaban contemplados en los nombres,
la independencia en pura voluntad.
Y vieron peligrar el patrimonio,
las tierras, señoríos de los lores;
se alzó una guerra al son de los tambores
llenos de humo los campos del demonio.
La clase popular sin ley jurídica,
a señores feudales juzgadores
ratificaba entrar a la matanza.
No saben si la historia fue verídica,
que la cuentan los mismos dictadores
que ahora son demócratas de panza.
Y si cuando justicia la demanda
y el justicia les pide ayuda y tardan,
por tardar el consejo debe y lanza,
que ya ardió más de un palmo de candela
y pagará una multa su tardanza.
Esos fueros que fueron amañados
por el clero que estaba tras su sombra,
tuvieron las costumbres, señalados,
diciendo de la iglesia que es un premio
y el rey de los germanos que se asombra
de ver lo diocesano con su gremio.