Ménade
Poeta recién llegado
¡Ay, pajarillo, no me rompas el alma!
aunque intento detenerlo, tu vida se me escapa
Se cuela entre mis dedos, donde te tengo acunado
¡Si pudiera impedirlo, si pudiera hacer milagros...!
Pero aquí estoy, torpe y grande, a tu lado
Ay, pajarillo, y tú tan frágil, temblando
Tu pequeño corazón a mil por hora en mis manos
Por favor, que no tenga miedo; por favor, que no esté asustado
Por favor, que no le duela; por favor, que sea rápido
aunque intento detenerlo, tu vida se me escapa
Se cuela entre mis dedos, donde te tengo acunado
¡Si pudiera impedirlo, si pudiera hacer milagros...!
Pero aquí estoy, torpe y grande, a tu lado
Ay, pajarillo, y tú tan frágil, temblando
Tu pequeño corazón a mil por hora en mis manos
Por favor, que no tenga miedo; por favor, que no esté asustado
Por favor, que no le duela; por favor, que sea rápido