marquelo
Negrito villero
El arco del diente es victoria ebria del beso.
Todas las sábanas se nos vinieron encima como una danza fraterna en la carne.
De todos tus movimientos, elijo el inconmensurable placer que ejercen tus palabras
cuando se desnudan en paralelo como lluvia retando al vacío.
La ciudad, esa mágica aventura de colores
nos estrecha a su diestra como otra mano, saludando al sueño vagabundo de las calles
y nos lanza siempre como peregrinos rojos hacia la desnudez celeste del mar.
Todo se parte
entre el abultado cuerpo de la noche
y la lozanía virgen del alba
Todo es algazara como un nido infantil de voces agudas, chillidos
que beben del aire el aplauso alegre de las aves.
Luego la acera , las botellas, el hastío insufrible del reloj corriendo
a nuestro alrededor como sudores nimios,
y el amor se sienta
se adelgaza en la acera
en los subterraneos
en los memorándums más fríos del despido.
Este alimento de TRES
esta llama que incendia todas las piedras del camino
lista en los laberintos del cabello para bajar al beso
rayando tu cara como la roja esperanza del atardecer
se funde
nos funde
como una inmarcesible música.
Todas las sábanas se nos vinieron encima como una danza fraterna en la carne.
De todos tus movimientos, elijo el inconmensurable placer que ejercen tus palabras
cuando se desnudan en paralelo como lluvia retando al vacío.
La ciudad, esa mágica aventura de colores
nos estrecha a su diestra como otra mano, saludando al sueño vagabundo de las calles
y nos lanza siempre como peregrinos rojos hacia la desnudez celeste del mar.
Todo se parte
entre el abultado cuerpo de la noche
y la lozanía virgen del alba
Todo es algazara como un nido infantil de voces agudas, chillidos
que beben del aire el aplauso alegre de las aves.
Luego la acera , las botellas, el hastío insufrible del reloj corriendo
a nuestro alrededor como sudores nimios,
y el amor se sienta
se adelgaza en la acera
en los subterraneos
en los memorándums más fríos del despido.
Este alimento de TRES
esta llama que incendia todas las piedras del camino
lista en los laberintos del cabello para bajar al beso
rayando tu cara como la roja esperanza del atardecer
se funde
nos funde
como una inmarcesible música.