ropittella
Poeta veterana en el Portal
Y hay que hacer lo de Diógenes,
para ser un verdadero cínico.
Mudarse a vivir a la calle
en peores condiciones
que las de un perro callejero
para poder mearse y cagarse
en todo lo que quiere parecer normal y santo.
Sí, hay que tener la rabia de un perro hambriento
para escupir en la cara de los hipócritas
un gargajo cargado de verdades
verdes.
Con el lenguaje procaz,
detrás de una pantalla,
no alcanza ni para
empezar a rascarse
la picadura de una pulga.
para ser un verdadero cínico.
Mudarse a vivir a la calle
en peores condiciones
que las de un perro callejero
para poder mearse y cagarse
en todo lo que quiere parecer normal y santo.
Sí, hay que tener la rabia de un perro hambriento
para escupir en la cara de los hipócritas
un gargajo cargado de verdades
verdes.
Con el lenguaje procaz,
detrás de una pantalla,
no alcanza ni para
empezar a rascarse
la picadura de una pulga.
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