Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Bajo el reflejo de una vela
en el suave fondo de una copa de vino
oscurecido por ventanas en rebeldía,
el lápiz derrama la borrosa imagen
de lo que un día fue la cordura.
Palabras de fuego inundan la boca
guardar silencio
seria ahogarse en el mismo fuego
las cosas deben decirse
el peligro consiste en estar presente.
Diremos frases idiotas
añejas de ser oídas
muchas voces a través de los años,
no pretenden cambiar el mundo
se necesita un esfuerzo mayor para eso.
Surgen del caos que anticipa la calma
desde el interior
donde los gritos no son escuchados.
En fin, qué más da mi llanto
si el llanto de miles me antecede
qué más da mi dolor
si el dolor de millones me supera.
¿Podrá seguir Miles Davis tocando
por favor?
Y no hablaremos del cuerpo
hasta que el cuerpo nos falte.
Quisiera ser un lobo
aullar en un monte
provocar el pavor de la gente
con mi llanto.
en el suave fondo de una copa de vino
oscurecido por ventanas en rebeldía,
el lápiz derrama la borrosa imagen
de lo que un día fue la cordura.
Palabras de fuego inundan la boca
guardar silencio
seria ahogarse en el mismo fuego
las cosas deben decirse
el peligro consiste en estar presente.
Diremos frases idiotas
añejas de ser oídas
muchas voces a través de los años,
no pretenden cambiar el mundo
se necesita un esfuerzo mayor para eso.
Surgen del caos que anticipa la calma
desde el interior
donde los gritos no son escuchados.
En fin, qué más da mi llanto
si el llanto de miles me antecede
qué más da mi dolor
si el dolor de millones me supera.
¿Podrá seguir Miles Davis tocando
por favor?
Y no hablaremos del cuerpo
hasta que el cuerpo nos falte.
Quisiera ser un lobo
aullar en un monte
provocar el pavor de la gente
con mi llanto.