Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Hoy el viernes se viste de nostalgia,
de sombras que murmuran en la brisa.
La tarde es una tímida sonrisa,
un eco de dolor que nunca calla.
La luz del sol se apaga en la batalla,
y el cielo gris, con lágrimas, improvisa.
La calle, que solía ser precisa,
ahora es un susurro que se acalla.
¿Dónde quedó la risa de tus manos,
el fuego de tus pasos en la acera?
Hoy todo es un rumor de sueños vanos.
El viernes ya no canta, desespera;
se oculta en los rincones más lejanos,
y el alma, como el día, se hace cera.
de sombras que murmuran en la brisa.
La tarde es una tímida sonrisa,
un eco de dolor que nunca calla.
La luz del sol se apaga en la batalla,
y el cielo gris, con lágrimas, improvisa.
La calle, que solía ser precisa,
ahora es un susurro que se acalla.
¿Dónde quedó la risa de tus manos,
el fuego de tus pasos en la acera?
Hoy todo es un rumor de sueños vanos.
El viernes ya no canta, desespera;
se oculta en los rincones más lejanos,
y el alma, como el día, se hace cera.