Melancolía

Qalat Chabir

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.

 
Última edición:
No había tenido el placer de encontrarme con tan magnífica poesía, un deleite para el alma, sin duda se lee a primera vista la excelencia de tus letras.
Felicidades ha sido un gran acierto encontrar tu poesía, saludos Qalat.
 
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos
.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.


qué carga tan profunda y emotiva, qui´za aprender de ella nos hace fuertes y valientes, buen intento en la reconquista siempre grato leerte saludti
 
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos
.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.


¿ Cómo haces para escribir un poema tan largo y sin ningún desperdicio ?
Qué pregunta más tonta mi querido poeta y amigo.Genial.
Me voy con el sabor de ese cierre y te dejo un beso.
 
Me alegra volver a toparme con tus magníficos versos, en este caso tejidos en el idioma de la melancolía. Un placer leerte, Qalat. Mis estrellas. Un abrazo.
 
No había tenido el placer de encontrarme con tan magnífica poesía, un deleite para el alma, sin duda se lee a primera vista la excelencia de tus letras.
Felicidades ha sido un gran acierto encontrar tu poesía, saludos Qalat.

Mi pequeño espacio tiene puertas por donde entráis y me llenáis. Gracias.
 
Ya no hay dolor que muerda los costados
y el tambor redobla
en la acústica de las costillas,
secas las góndolas bajo los esteros
no saben ya de lágrimas, solo, solo esa melancolía
poncho a los fríos de las ausencias
y a las duermevelas de la añoranza.
Melancolía, dulce elegía que tiñe las retinas
de esos tonos gris como cielos en los inviernos,
invitada constante en la morada del afecto
y confidente fiel de los suspiros enraizados
los que han florecido en todas las horas
en esos huertos maduros
que ya no dan frutos
solo flores de inciertos.

Grande tu poesía. Cordial saludo.
 
Muchos hacen de la melancolía toda una filosofía, una forma de vivir recreándose en ella... aunque también es cierto que no siempre es fácil despegarse de ella.

Muy bueno
JULIA
 
Sencillamente acabo de leer un buenisimo poema casi libre de adjetivos con una muy buena estructura y un cierre genial, Qalat llegaste a mi por casualidad y por la calidad de tu poesia seguire leyendote, un abrazo, Pilar.
 
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos
.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.


Ausentarse de la relidad para existir en la utopía. Maravillosa tu poesía que me ha trasladado a un jardín de sueños.
Te admiro la virtud que posees de movilizar las fibras del alma con tu inspiración. Estrellas y aplausos poeta. Un abrazo.
 
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos
.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.


Bellísimo poema Qalat. Versos en los que parece que la soledad, el vacio y la nostalgia hubieran hecho una alianza pero no por ello pierden entereza.
Un placer leerte Poeta, Feliz Viernes
 
Muchos hacen de la melancolía toda una filosofía, una forma de vivir recreándose en ella... aunque también es cierto que no siempre es fácil despegarse de ella.

Muy bueno
JULIA
Agradezco su presencia. Cierto es lo que dices, y cuando es una forma de vivir que no se quiere se convierte en enfermedad y sólo hay un camino para salir de ella. Juan Ramón Jiménez vivió y escribió melancólicamente, eran otros tiempos y su medicina era su esposa. Besos
 
Ha nevado tantas veces sobre mis silencios
que tengo lágrimas caducadas inundando mis manos
.


A menudo, de una ausencia en otra ausencia,
me visitas a través de ventanas abiertas a patios sombríos;
a veces eres el mes de enero
lleno de nieves verticales y asuntos poblados
con una cierta indignidad;
también te representas desteñida en los límites
de unos pensamientos íntimos
como una tortura de gota plomiza que no quiero.
A menudo, me habitas el pecho con tus manos
para encontrar a flor de piel
alguna pequeña hendidura donde encontrarte vencedora
-despiadada con todo impulso de razón o excusa para sobrevivir-.
Yo sé que te anuncias en lo más oscuro,
detrás de las tinieblas del bosque profundo donde no existen las hadas.
Vas formándote en los pliegues de mi abecedario
con malignos pasos de inquisidor desvarío.
Te reconozco, sí.
Eres la recompensa de Ofelia por tanto amor furtivo.
Siempre disimulando entre los colores en fuga
al acecho de alguna debilidad no meditada.
Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra.
Y es en el dolor ya desheredado
donde decides anclar tu poderosa mordedura
con una malvada moneda de cambio.
Sin embargo; también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista.


Duras e interesantes letras, para esas ausencias que vienen a la memoria, pero dejan también, esos aires de reconquistas y renacer.

Excelente escrito,

Un abrazo y mis estrellas, espero iluminen esa reconquista ansiada.
 
La melancolía, como todo sentimiento, a veces nos hace daño y otras nos acaricia con su cuota de ternura. Excelentes versos, me encantaron. Dejo estrellas a tu pluma y abrabesos en tu alma poeta.
 
"Vas y vienes enmascarándote en tardes con amigos y olor a alcohol.
Pero cuando las voces dicen adiós a unas mesas vacías
y se reflejan los ecos en los escaparates de neón;
renaces con esa avaricia de infiernos
por atraer con horror los cuerpos vencidos de la tierra."



Espacios desnudos ante lo circunstancial y agridulce que suele ser el destino y sus implícitas mareas que nos mueven. Quizá sobre decirte que siempre ha sido un gusto leerte. Sabes moldear el sentir y plasmarlo con destreza y emoción para regocijo de la poesía misma.

Un fuerte abrazo, Qalat.

 
..."también hay otros momentos
en los que una extraña metamorfosis me hace nacer
a una nueva vida donde siempre hallo los mismos labios,
con otras ganas y un ligero sabor a reconquista."


Bella melancolía tallada en letras.
Besos.
 
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