José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres mi oscuridad, mi amor,
mi suplicio,
fuego quemando mi infierno,
camino que tiembla,
mi tristeza en el mundo.
Flecha adorando al sol de la complicidad,
alborotando el mar de las temeridades
despojada de ternura en las noches
donde el crepúsculo muere en los altares.
Alegría perdida, esperanza sepultada
como las raíces, bajo tierra
perdición del día y la noche;
inexorable ocaso llegando lentamente.
Días grises de agujas y tinieblas
tristeza hasta en mi frente
locura en tránsito permanente
ansiedad a manos llenas recorriendo
los espíritus de mi pasado.
Hoy mi tibio corazón necesita resurgir
a la luz, dejando atrás la tristeza
volver a ver verdes los valles
rojas las amapolas.
Dame una luz radiante
para olvidar mi corazón helado
ventanas luminosas donde entre
el aire limpio, expulsando
a este demonio que llevo dentro
y el alba realice otro milagro.