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Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
es la magia que nos une, que nos llena de claridad.
Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.
Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
es la magia que nos une, que nos llena de claridad.
Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.
Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
es la magia que nos une, que nos llena de claridad.
Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.
Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
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Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.
Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
es la magia que nos une, que nos llena de claridad.
Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.
Una persona sin amor es un valle sin agua,
una rosa por el tronco seca que lucha,
cuyos pétalos marchitos se desvanecen en la penumbra.
Su brillo se desvanece, su esencia se extingue,
hasta quedar sin vida, sin luz que la inunde.
El amor, sentimiento puro de la humanidad,
es como agua fresca que nutre con bondad,
el jardín del alma, florece la esperanza,
regando con ternura cada nueva mañana.
Una persona sin amor, es como un mar sin olas,
como un árbol sin raíces, como una noche solitaria y fría.
Se queda atrapada en un mundo sin color,
sin sentir la alegría de un corazón lleno de amor.
Sin amor, somos como hojas secas en otoño,
que el viento frío arrastra sin consuelo ni abrigo.
Es el lazo que une corazones con fortaleza,
la chispa que enciende la llama de la belleza.
El amor es la fuerza que mueve la humanidad,
es la magia que nos une, que nos llena de claridad.
Sin amor, la vida se vuelve triste y vacía,
una flor sin amor, se marchita y se extingue en el día.
Así que abraza con fuerza a aquellos que te quieren,
cultiva el amor en tu corazón,
pues es tesoro que no tiene precio.
Una persona sin amor, es una flor marchita y sin vida,
pero con amor, floreceremos en una música eterna
cuyas notas nos encumbran en el ardor del concierto de la vida.