José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor déjame que me vaya
me estás destrozando el alma
una ventisca penetra
en el borde de mi cama
ilusión pagana de la mirada.
Amor, mis noches son frías
me escaldas la piel, la luna ya no me abriga
y tu cuerpo no me sacia,
necesito un agua que no me das corazón.
Mi luz se esconde en el rizo de tu falda
mi fuente dejó de manar, se secó
como se secan las lágrimas o el agua del desierto.
Amor eres mi cruz, los clavos de mi pasión,
el elixir de la fragancia sin olor, un amanecer
anocheciendo en mi corazón.
No sientas rubor,
soy un esperpento para ti,
una ciénaga en un jardín perturbado
un arrecife de coral sin luz.
Nostalgia de amor, déjame vivir
mi vida es un cabello y tú la peluquera
que lo corta de raíz, un estanque sin peces,
una morada sin habitantes porque tú has destrozado
el hermoso fragor de nuestro amor.
Por eso, déjame vivir amor.