José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entras en el silencio de la noche,
tu sombra vaga deambulando
extraviada entre susurros mudos,
¡cómo anhelo tu presencia!.
Mi aura te sigue de cerca,
murmurando palabras sin voz,
tejiendo un manto de nostalgia
sobre las uvas de tus ojos
lunas que abren el corazón.
Las estrellas se reflejan en tus ojos ausentes,
mientras el cielo se abre cariñoso
tejiendo un manto de nostalgia
sobre esta realidad en donde me acarician las palomas.
Ni el felino astuto puede desentrañar
los laberintos de mi alma errante,
busco tu luz en el bosque desarraigado,
pero tú, ajena, sigues tu camino.
La distancia se vuelve abismo insalvable,
hasta que cierras los párpados,
y me dejas atrapado en esta jaula de silencios,
soñando con tu etérea presencia.
En mi mente te pierdo y te encuentro,
enredada en mis pensamientos,
como un laberinto sin salida
donde el amor y la pasión andan muriendo.