José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vino la que yo no quería,
a quien gritando el viento
le llevaba mi melodía,
un campo sin aire
en mi frente de espinas.
La llamé y vino, cómo vienen las estaciones
del año, los ojos de los gatos alumbrando las calles,
una luz de la nada que en nada se convierte.
Es una polilla carcomiendo mi vida
pirata, llena de melancolía, raíces podridas
de árboles inexistentes, amores de pantorrillas
llenas de sarna enloquecida, búhos sin ojos,
amores de pacotilla.
Se irá por donde vino
con su carruaje de vidrio,
su hacha de mendiga irrumpiendo
en mi pecho deshecho de perversidad y malicia
me tiene enloquecido.
Se beberá el vino de mi bodega celestial,
cortará el andén de mis sueños,
izará la bandera bucanera roída
por pesadillas de piratas muertos.
¡Oh , maldad divina!, cuerpo de serpiente,
Eva es mi pesadilla,
mujer ególatra que pensando en lo efímero
se llevó lo eterno a su paraíso.
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