José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
En tu jardín yacen las flores
sin sol que las acaricie,
sin agua que su sed refresque.
La pluma negra de cuervo pinta sus dolores
ser viviente que arruina la celeridad de mis días.
Pétalo caído en un lamento de aire
hoja seca suspiro de mi tristeza,
el tiempo se detiene en este jardín sin vida,
donde la desolación reina en un muro de indolencia.
Esplendor de brillo que ciega mis ojos
ahora se desvanece
es la penumbra de tu belleza.
En aroma amargo se ha convertido
tu perfume de dulce fragancia,
y la brisa suave se ha vuelto fría y dura.
Una pequeña semilla
entre tanta desolación y desesperanza
se iza poderosa entre las arrugas
brotando entre los pacíficos
un delirio de traje de fiesta abriendo y cerrando
su aroma al fuego de la noche.
En el destello de luz del foso de la ternura
hay una promesa de vida
en un jardín de estatuas somnolientas.
Así que no pierdo la fe ni la esperanza,
sé que las flores volverán a florecer en el túnel
donde el sol brillará de nuevo
sobre este jardín donde el animal
será vencido por los frascos de la fragancia de los sueños.
Última edición: