Blas de Carmelo
Poeta recién llegado
Endulza como el almíbar,
blandito peluche de oso,
perfumado en golosinas,
pide un abrazo amoroso.
Resuena una musiquita,
que los oídos embriaga,
aterciopela y es chiquita,
la preciosa oda que halaga.
Caricia anhelo, un achuche,
soy frío, triste y sieso,
si no, me presta oído y escuche:
—¡Quiero amor, el doble a un beso!—
Más, cariñosos consejos,
pero mimos, lo que espero,
pues miro quieto al espejo,
y osito meloso quiero.
blandito peluche de oso,
perfumado en golosinas,
pide un abrazo amoroso.
Resuena una musiquita,
que los oídos embriaga,
aterciopela y es chiquita,
la preciosa oda que halaga.
Caricia anhelo, un achuche,
soy frío, triste y sieso,
si no, me presta oído y escuche:
—¡Quiero amor, el doble a un beso!—
Más, cariñosos consejos,
pero mimos, lo que espero,
pues miro quieto al espejo,
y osito meloso quiero.