F. Marcos
F. Marcos
Hoy, no me habléis de amor
de dinero o, poder
mis ojos ven hoy la vida
como esa hermosa mujer,
que hoy te ofrece sus caricias
y te apuñala después.
Un amigo se debate
entre la vida y la muerte,
y me siento tan dolido
tan torpe, tan desvalido,
que llorando como un niño
cuando nadie alcanza a verme,
mi conciencia se revela
y la sangre, se me enciende.
Y quiero gritar... y no puedo
no puedo darle mi fuerza
ni transmitirle mi aliento,
quisiera darle mi sangre
transportarle a otro tiempo,
-cuando los dos junto al mar-
nos contábamos los sueños.
Sé, que estamos de paso
que esta vida se acaba,
más... no tengo consuelo
por que mi amigo, se apaga.
"Siempre a tu lado, campeón"
de dinero o, poder
mis ojos ven hoy la vida
como esa hermosa mujer,
que hoy te ofrece sus caricias
y te apuñala después.
Un amigo se debate
entre la vida y la muerte,
y me siento tan dolido
tan torpe, tan desvalido,
que llorando como un niño
cuando nadie alcanza a verme,
mi conciencia se revela
y la sangre, se me enciende.
Y quiero gritar... y no puedo
no puedo darle mi fuerza
ni transmitirle mi aliento,
quisiera darle mi sangre
transportarle a otro tiempo,
-cuando los dos junto al mar-
nos contábamos los sueños.
Sé, que estamos de paso
que esta vida se acaba,
más... no tengo consuelo
por que mi amigo, se apaga.
"Siempre a tu lado, campeón"