Ziler
Poeta recién llegado
Hoy te dejo este poema en la mesita de noche. Sé que estas letras no las vas a leer mañana. Quiero agradecerte por el tiempo que compartiste los derroches de mi espíritu, donde recordaré siempre la tristeza de tu mirada. Sé que no es la forma de irme y que tu silueta no la volveré a ver en mi cama, pero no quiero que nuestras soledades se confundan en los sueños de mi almohada.
Te quiero decir que mi tinta es negra y no logro cambiar su color, que sentimientos oscuros permanecen en mi alma con todo su folclor, que el destino penurias a mi camino le heredó y en las madrugadas ya me acostumbré a tener siluetas sin tu voz.
Después de todo, a tu sombra no la voy a volver a ver, tu imagen se difumina en sueños o en algún que otro amanecer, no sé si mis poemas todavía erizarán tu pálida piel o si eres otro espectro vagando en las memorias de mi papel.