hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perico es mi amigo
mi amigo del alma.
Es más que mi hermano
porque los hermanos vienen con la familia
en cambio a los amigos los elegimos nosotros.
Nos conocemos desde pibes.
Hicimos juntos todas las cagadas
que hacen los chicos
y algunas más.
Juntos aprendimos las cosas importantes de la vida:
A pelearnos contra otros,
espalda contra espalda,
a robar revistas porno del kiosco,
a masturbarnos...
(Competíamos a ver quien eyaculaba más lejos)
a colarnos en el cine
y mil huevadas más.
Ahora, de adultos,
seguímos siéndolo
Amigos de fierro, nos decimos.
Pero (¡siempre hay un maldito pero!)
pero Perico está casado con Claudia...
Y Claudia me puede.
Me da vueltas como a un guante,
la veo y se me hace un nudo en las tripas.
Ella lo sabe,
yo lo sé,
el único que no lo sabe es mi amigo de fierro.
Claudia me agarra por los huevos
me sacude
y me hace sonar como un cencerro.
¡Y yo no se que carajos hacer!
¿Como voy a estar traicionando a Perico?
¿Cómo se puede ser tan hijo de puta?
¿Cómo mentirle a mi amigo del alma?
Toda esta moralina me hierve en la cabeza,
hasta que termino puteándome a mi mismo.
Eso, hasta que la veo nuevamente a Claudia...
Otra vez el nudo en las tripas,
otra vez los huevos tintineando como un cencerro
y allí vamos de nuevo...
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