hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Quieres irte?
¡Pues vete!
Pero luego no me vengas
con lloriqueos y pedidos de perdones,
del tipo:
Perdóname, pero estaba celosa...
No lo haré más, te lo juro...
y demás boludeces.
O lo que es peor, con reproches:
Que malo que sos...
no cambiás nunca,
etcétera.
Vos sabías como soy
desde el primer día,
y dijiste: Yo te voy a cambiar...
No hiciste caso cuando te advertí:
No podría cambiar
ni aunque yo me lo propusiera...
Entonces ¿qué vas a hacer?
Ah, te quedas...
Pues entonces
¡A trabajar!
que las calles están llenas
de tipos con ganas de ponerla...
Y para que veas que no soy tan malo
voy a dedicarme sólo a ti
la noche entera.
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